Tú la reservas para tus fieles;
y la brindas a los que se refugian en ti,
en la presencia de todos.
¡¡¡¡Muchísimas felicidades, Nati!!!! Desde estas líneas queremos darte todos un gran abrazo y hacer que nos sientas cerca en este día en que cumples 21 añitos. Que pases una jornada feliz acompañada de familiares y amigos, y que tengas cerca también la presencia de Dios, que no nos abandona en nuestra vida. Él siempre permanece fiel. Hoy, todos rezamos contigo este salmo 21, que Jesús recita en la cruz, orando así a la fidelidad del Padre. Del texto escogemos esta hermosa frase que esperamos te acompañe en todo este año:

El pasado 5 de enero, varios miembros de nuestro Coro Juvenil fuimos, quizá sin darnos cuenta, partícipes de un precioso Belén viviente en el Hogar de Ancianos de Tafira. Este hermoso día es esperado con muchísima ilusión por muchos de los más de cuatrocientos ancianos que allí residen. Es el día de la “Cabalgata de Reyes”, el día en que los “mayores” –con mucho espíritu infantil- no sólo reciben algún detalle material, que quizá no podrán disfrutar del todo, sino también aquella esperada sonrisa o aquél cariñoso beso de alguien que les recuerde a alguno de sus hijos o nietos, o simplemente de alguien que le considere “persona” y no un estorbo o el residuo de una sociedad marcadamente funcionalista. Para nosotros cristianos, aquél abuelo o abuela no es simplemente un anciano a quien hay que “animar” ese día tan especial; para nosotros, ese anciano o anciana es el mismo Jesús-Niño al cual nosotros vamos a ofrecer nuestro pequeño presente: un alegre villancico, el acorde de nuestras guitarras, una pequeña sonrisa abierta al infinito… El acontecimiento de Belén no es sencillamente un hecho ocurrido en la historia, sino al revés, un hecho histórico que se hace acontecimiento, que se repite cada vez que nos acercamos al pobre, al enfermo, al que se encuentra solo, a aquél sobre el que Jesús nos dijo: “Les aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis” (Mt 25, 31 y ss). Navidad no es un relato, Navidad no es el griterío de nuestras calles, las luces de nuestras ciudades; Navidad es algo mucho más sencillo y a la vez, mucho más profundo.
Por otro lado, esta experiencia vivida nos puede enseñar aún más; nos puede enseñar que la vida humana conlleva a la par y con “sentido”, alegría y sufrimiento. Así lo hizo Jesús, que nunca negó la presencia del dolor ni trató de ocultarla - “el que quiera venir detrás de mí cargue con su cruz cada día” (Lc. 9,23)-, sino que nos enseñó con su vida, muerte y resurrección a asumirlo y a transformarlo en bienes para los otros. “Cuando este cuerpo está gravemente enfermo, totalmente inhábil y el hombre se siente como incapaz de vivir y de obrar, tanto más se ponen en evidencia la madurez interior y la grandeza espiritual, constituyendo una lección conmovedora para los hombres sanos y normales” (Salvifici Doloris, 6).
Nos da mucha alegría y satisfacción el haber podido compartir unas horas de nuestra existencia haciendo felices a los demás. Ojalá este pequeño gesto sea signo de un año dedicado a Dios por los demás, de un año de mayor intensidad en nuestra vida cristiana y por qué no -como las Hermanas que con el más sublime amor cuidan diariamente a los ancianos- de una vida totalmente consagrada al servicio de nuestros hermanos. ¡Felicidades!
Alejandro Guerra.

Convivencias: 20-21 Septiembre; 26 Diciembre; 22 Febrero y 21 Junio
Ensayos: 30 Noviembre; 15 Marzo; 12 y 19 Abril
Formación: 26 Octubre; 25 Enero y 17 Mayo
Lugar: Centro Pastoral Santa Teresita. Tomás Morales, 73 Las Palmas de G.C.
1. Potenciar la música religiosa entre los jóvenes, así como compartir las experiencias de los coros de procedencia y ver sus necesidades.
2. Ofrecer espacios de formación sobre el sentido de la música y el canto en las celebraciones.
3. Participación en los espacios juveniles de oración y celebración a nivel diocesano.
4. Consolidar el coro como espacio para fortalecer la amistad y la fe.
5. Elaboración del cancionero juvenil diocesano.