viernes, 1 de mayo de 2009

Con ella nada temeré. Ave María

Comienza el mes de mayo, tradicionalmente mes de las flores. En este mes, la Iglesia tiene un especial recuerdo a María, primera flor entre todas las que componen el jardín de Dios. Era costumbre que cada día del mes de mayo, se le ofrecieran "flores espirituales" a la Virgen, es decir, compromisos de oración, sacrificio, conversión, buenas obras, etc. Porque si es hermosos ver a la Madre de Dios rodeada de rosas y lirios, más hermoso es ver que sus hijos brillan en el mundo como luceros cristianos. A María, pues, ofrecemos nuestra oración en este mes de las flores, nuestras buenas obras, nuestro camino pascual. Este primer domingo de mayo es el Día de las Madres: por la Madre de Todos haremos lo posible por vivir alegres en el Evangelio, cantando siempre las maravillas de Dios.